Merce y Hna Paloma            
 

 

Noe    
Pascua Joven 2010 Chauchina
 
    Nuri      
               
     

¿Una Pascua con los jóvenes?

¿Tres días de sus tan deseadas, como cortas vacaciones de Semana Santa, de convivencia en casa de las hermanas? Uy, uy, uy…
¡Yo creo que va a ser mucho pedir! Pero como todo en esta vida, ¡hay que lanzarse e intentarlo! Porque si descubren el misterio que encierra la última cena, la pasión, muerte y resurrección del Señor… ¡algo muy grande les va a suceder!
Y… ¡vaya si nos vimos las caras con el Maestro! Cada uno con nuestro nombre, nuestras circunstancias personales, nuestras ganas, nuestra desgana, vacío, inseguridades, pasiones y dudas… Allí, dejándonos lavar los pies, alimentándonos de su mismo cuerpo y de sus mensajes en momentos tan especiales; sufriendo por la traición del “amigo”, por los juicios, espinas y clavos; estremeciéndonos con sus palabras desde la cruz, con su silencio… Si la palabra calla ¿quién se atreve a pronunciarse?... Y el silencio, casi siempre da paso al gozo, a la fiesta y a los fotos al saberle vivo y entre nosotros.
Y, pasados estos días, lo que cuenta es que esa experiencia vivida no es de las que se lleva el viento no se sabe a dónde, sino de las que dejan huella en el alma, de las que nos hacen rozar lo infinito, ver y creer.

 

 

 A los ocho jóvenes que perseveraron hasta el final: ¡enhorabuena!
A mis compañeras organizadoras: ¡somos un equipo capaz de todo!
A Dios siempre las gracias por hacer maravillas.
A todos los que me leéis: ¡Cuidado con el Resucitado!” ¡Anda suelto! ¡40 días para dejarnos sorprender!

Nuri