VACACIONES DE VERANO

Porque Dios no es una tarea más o una rutina propia de nuestro curso, como las clases, el trabajo o los estudios. No nos dan créditos por intentar dejar que el evangelio nos empape.

No es que desconectemos unos meses como cristianos ahora. Porque de Dios no se descansa, sino que, en todo caso, el evangelio es (también) espacio de reposo y de alegría.

La relación con Dios también tiene y requiere sus ritmos, y a veces nos exige y nos aprieta, mientras en otras nos abraza y nos sosiega. Este tiempo de verano puede ser una ocasión para buscarle de otro modo, para recordar que en nuestra vida está él con fuerza. Para escuchar más, o para pedir de un modo diferente. Para dejarnos acompañar un poco más. Para saber que no estamos solos.

Compartimos con vosotr@s algunos enlaces interesantes para orar, reflexionar...o simplemente curiosear.

¡Feliz verano a tod@s!