• Esclavas Carmelitas

Vísperas Bautismales

¡ALELUYA! ¡ALELUYA! ¡ALELUYA!

1. Mujeres santas de Jerusalén / al alba corren a ungir al señor. / De aromas llenan el amanecer. ¡Aleluya!

2. Abrid los ojos, la tumba mirad, / resucitado ya vive el señor. / Esta es la nueva que habéis de anunciar. ¡Aleluya!

3. Triunfó la vida, la muerte acabó, / ya mi Señor ha vencido en la cruz, / el odio huya y brote el amor. ¡Aleluya!

4. En el cenáculo todos están; / con gozo escuchan la voz de Jesús: / hermanos míos, os traigo la paz. ¡Aleluya!


Oración

Escúchanos, Señor Dios nuestro, Luz inextinguible, luz de la única luz, Luz que iluminas todo cuanto creaste. Luz de los ángeles y arcángeles, de todos los seres espirituales, de todos los santos. Sean nuestras almas como antorchas en tu presencia, cercanas a ti, iluminadas por ti. Brillen por la verdad y ardan por la caridad. Brillen y no se oscurezcan. Ardan y no se consuman. Por esta luz encendida disiparemos las tinieblas de la noche. Disipa tú las tinieblas de nuestros corazones. Que seamos morada tuya, iluminada por ti, iluminada en ti. Que brillemos sin sombra alguna y siempre te veneremos. Que de ti nos encendamos y nunca nos apaguemos.

Para que llenos de la luz del Señor, brillemos interiormente y borrada la oscuridad de nuestros pecados, persevere en nosotros la luz de la fe y de la caridad.

Todos: Amén. Aleluya.

Himno. Todo el mundo debe saberlo

Aleluya, aleluya, aleluya,

aleluya, aleluya, aleluya.

¿Con qué palabras diría

que no es llanto que son lágrimas de alegría?

Yo lo he visto, me sonreía,

está vivo, era él.

Como un susurro se oía,

era su voz, me llamó “María”.

Yo lo he visto, me sonreía,

él estaba junto a mí.

Aleluya, aleluya, aleluya…

Ángeles nos han hablado

delante del sepulcro abandonado:

“El Señor ha resucitado,

está vivo, no está aquí”.

Sin respiro por el camino

gritando fuerte a todos que él está vivo,

todo el mundo debe saberlo:

vive ahora, vive aquí.

Aleluya, aleluya, aleluya…

Alba, presagio de un tiempo

que renueva la vida del universo.

Todo nos habla de eterno

porque él resucitó.

Dejan sus llagas, su gloria,

huellas vivas dentro de nuestra historia,

signos de un amor que no muere,

vive siempre, vive hoy.

Salmodia

Ant 1. Maria Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. Aleluya.

Oráculo del Señor a mi Señor:

siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies.,

Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro:

somete en la batalla a tus enemigos.


Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,

entre esplendores sagrados;

yo mismo te engendré, como rocío,

antes de la aurora.


El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:

"Tú eres sacerdote eterno,

según el rito de Melquisedec.


El Señor a tu derecha, el día de su ira,

quebrantará a los reyes.

En su camino beberá del torrente,

por eso, levantará la cabeza.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo...

Ant 1. Maria Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. Aleluya.

Oremos

Concédenos, Oh Padre, ser dueños de nosotros mismos, frente a nuestros adversarios, para que los que los que ahora, en Cristo tu Hijo, Señor nuestro, hemos sido considerados dignos para poder sentarnos a tu derecha, seamos juzgados dignos de poder sentarnos en la patria eterna con todos los santos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

Ant 2. El ángel anunció a las mujeres: No temáis ya sé que buscáis al Resucitado no está aquí ha resucitado. Aleluya.

Doy gracias al Señor de todo corazón,

en compañía de los rectos, en la asamblea.

Grandes son las obras del Señor,

dignas de estudio para los que las aman.


Esplendor y belleza son su obra,

su generosidad dura por siempre; ha hecho maravillas memorables,

el Señor es piadoso y clemente.


El da alimento a sus fieles,

recordando siempre su alianza;

mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,

dándoles la heredad de los gentiles.


Justicia y verdad son las obras de sus manos,

todos sus preceptos merecen confianza:

son estables para siempre jamás,

se han de cumplir con verdad y rectitud.


Envió la redención a su pueblo,

ratificó para siempre su alianza,

su nombre es sagrado y temible.

Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,

tienen buen juicio los que lo practican;

la alabanza del Señor dura por siempre.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo...


Ant 2. El ángel anunció a las mujeres: No temáis ya sé que buscáis al Resucitado no está aquí ha resucitado. Aleluya.

Oremos

Concédenos, Señor, en la asamblea de los justos, alabar tu obra, realizada en la justicia y la verdad, en la que otorgas la indulgencia a tu pueblo y conservas a los redimidos del Redentor. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Amen

Ant. 3. Maria Magdalena fue y anunció a los discípulos: He visto al Señor.

Alabad, siervos del Señor,

alabad el nombre del Señor.

Bendito sea el nombre del Señor,

ahora y por siempre:

de la salida del sol hasta su ocaso,

alabado sea el nombre del Señor.


El Señor se eleva sobre todos los pueblos,

su gloria sobre los cielos.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,

que se eleva en su trono y se abaja para mirar

al cielo y a la tierra?


Levanta del polvo al desvalido,

alza de la basura al pobre,

para sentarlo con los príncipes,

los príncipes de su pueblo;

a la estéril le da un puesto en la casa,

como madre feliz de hijos.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo...

Ant 3. Maria Magdalena fue y anunció a los discípulos: He visto al Señor

Oremos

Dios todopoderoso, los que bendecimos tu nombre con nuestras alabanzas, oramos para que congregados por el bautismo en el corazón de la madre Iglesia tu caridad nos haga estar unidos por la fuerza de la concordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

Lectura breve Rm 6, 3 - 4. 8

Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos una vida nueva. Por tanto, si hemos muerto con Cristo creemos que también viviremos con él.

Responsorio gradual (Sal 117)

Este es el día en que actuó el Señor, Sea nuestra alegría y nuestro gozo

Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Aleluya

ESTACIÓN EN LA FUENTE BAUTISMAL

Se inciensa el agua

Canto. Cantate Domino

Cantate, Domino, canticum novum

Alleluia, alleluia

Cantate, Domino, omnis terra

Alleluia, alleluia.

Oremos Dios todopoderoso, te pedimos,

que concedas a los que celebramos

la solemnidad de la resurrección del Señor,

alcanzar la alegría de haber sido liberados

en el agua del bautismo

Por Jesucristo nuestro Señor

Todos: Amen

Ant 4. Venid y ved el lugar donde habían puesto al Señor.

Cuando Israel salió de Egipto,

los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente,

Judá fue su santuario,

Israel fue su dominio.


El mar, al verlos, huyó,

el Jordán se echó atrás;

los montes saltaron como carneros;

las colinas, como corderos.


¿Qué te pasa, mar, que huyes,

y a ti, Jordán, que te echas atrás?

¿Ya vosotros, montes, que saltáis como carneros;

colinas, que saltáis como corderos.


En presencia del Señor se estremece la tierra,

en presencia del Dios de Jacob;

que transforma las peñas en estanques,

el pedernal en manantiales de agua.

Ant 4. Venid y ved el lugar donde habían puesto al Señor.

Oremos

Señor, restaurador de la naturaleza humana, que, por puro don de tu liberalidad, nos has liberado de los ídolos fabricados por manos humanas y nos has sacado del tenebroso Egipto trasladándonos al reino de la luz de tu Hijo; concédenos vivir en ti y complaciéndote siempre. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

Ant 5. Jesús dijo: “No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me veréis” Aleluya.

Aleluya.

La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,

R/ Aleluya

porque sus juicios son verdaderos y justos. Aleluya. Aleluya


Aleluya.

Alabad al Señor, sus siervos todos,

R/ Aleluya

los que le teméis, pequeños y grandes. Aleluya. Aleluya


Aleluya.

Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,

R/ Aleluya

alegrémonos y gocemos y démosle gracias. Aleluya. Aleluya

Aleluya.


Llegó la boda del Cordero,

R/ Aleluya

su esposa se ha embellecido. Aleluya. Aleluya

Ant 5 Jesús dijo: “No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me veréis” Aleluya.

ESTACIÓN ANTE LA CRUZ

Se inciensa la Cruz

Canto. Despierta Tú que duermes

Despierta, Tú que duermes, levántate de entre los muertos,

y Cristo te alumbrará, y Cristo te alumbrará.

Oremos

Dios todopoderoso, te pedimos, nos concedas que por la acción del amor de tu Espíritu Santo seamos elevados de la muerte a los que hemos conocido el misterio de la resurrección del Señor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen

Magnificat, ant. Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas, y en esto entró Jesús y se puso en medio y lees dijo: “Paz a vosotros” Aleluya.


Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia

– como lo había prometido a nuestros padres –

en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...


Magnificat, ant. Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas, y en esto entró Jesús y se puso en medio y lees dijo: “Paz a vosotros” Aleluya.

Preces

Oremos a Cristo, el Señor, que murió y resucitó, y ahora intercede por nosotros y digámosle:

Cristo, Rey victoriosos, escucha nuestra oración

Cristo, luz y salvación de todos los pueblos,

- derrama el fuego del Espíritu Santo sobre los que has queridos que fueran testigos de tu resurrección en el mundo

Que el pueblo de Israel te reconozca como el Mesías de su esperanza

- y la tierra toda se llene del conocimiento de tu gloria.

Consérvanos, Señor, en la comunión de tu Iglesia

- y haz que esta Iglesia progrese cada día hacia la plenitud que Tú le preparas

Tú que has vencido la muerte, nuestro enemigo, destruye en nosotros el poder del mal, tu enemigo,

- para que vivamos siempre para ti, vencedor inmortal.

Cristo Salvador, Tú que te sometiste incluso a la muerte y has sido levantado a la derecha del Padre.

- recibe en tu reino glorioso a nuestros hermanos difuntos.

Unamos nuestra oración a la de Jesús, nuestro abogado ante el Padre, y digamos como él nos enseñó: Padre nuestro

Oración

Señor Dios, que en este día nos has abierto las puertas de la vida por medio de tu Hijo, vencedor de la muerte, concede a los que celebramos la solemnidad de la resurrección de Jesucristo, ser renovados por tu Espíritu para resucitar en el reino de la luz y de la vida. Por Nuestro Señor Jesucristo.

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