• Esclavas Carmelitas

Domingo XXXIII del T.O., 17 de Noviembre

Actualizado: 16 de nov de 2019

Jesús describe cada uno de nuestros miedos a lo que sucederá en el futuro, como si del mundo actual se tratara. Nuestros bellos templos, que dan forma a nuestra fe, se verán incluso destruidos, dejando al descubierto lo que realmente llevan dentro, lo que realmente los edifica: la fe en sí misma.

Aún sabiendo nuestros temores e ignorancia, nos avisa de que seremos juzgados y odiados en su nombre. Pero serán oportunidades para dar testimonio sin preocuparnos

de cómo hacerlo, puesto que Él nos aportará las estrategias y la sabiduría para lograrlo.

Cada día, en nuestra vida, aquí y ahora, surgen muchas oportunidades de ese tipo, en las que dar testimonio como cristianos supone mucho más, que incluso la belleza de nuestros templos. En cada uno de nosotros se pueden manifestar actitudes que reflejan nuestra fe dentro de nuestra rutina y que llegan a más personas, sobre todo a las que no se acercan a la iglesia. Cada uno de nosotros somos templo vivo de Dios, capaz de transmitir su mensaje y su amor.

Su mensaje es un mensaje de tranquilidad para fiarnos plenamente de su providencia. Cada una de las situaciones a las que nos enfrentamos, por muy complicadas que nos parezcan, suponen una oportunidad de crecimiento espiritual y testimonio de nuestra fe. Con nuestra perseverancia salvaremos nuestras almas.


Noelia Bravo, Segovia



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