NOVENA A LA SAGRADA FAMILIA, DÍA 7
- Esclavas Carmelitas

- 24 dic 2025
- 2 Min. de lectura
"VIDA DE FAMILIA: OBEDIENCIA FILIAL, SENCILLEZ Y ALEGRÍA"
Así pues, como elegidos de Dios, santos y amados, revestíos de compasión entrañable, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el vínculo de la unidad perfecta. Que la paz de Cristo reine en vuestro corazón: a ella habéis sido convocados en un solo cuerpo. Sed también agradecidos. La Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente. Cantad a Dios, dando gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre de Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. (Col 3, 12-17)
«Todas nuestras casas llevan por título Nazaret, y aspiran a reproducir, lo más fielmente posible, el estilo de vida que allí vivieron Jesús, María y José: una comunidad de amor en búsqueda constante de la voluntad del Padre.» (Directorio 26)
La Hna. Raquel Gómez nos ayuda hoy a rezar:
Imagina cómo sería el trato entre Jesús, María y José: cómo se mirarían, cómo serían sus conversaciones, el cariño que pondrían en cada cosa, cómo se perdonarían y abrirían su corazón cuando no fueran capaces de entender los planes del Padre.
En este paso por el hogar de Nazaret descubrimos que siempre hay una alegría sencilla de fondo que nace de su confianza en Dios y en los que tienen al lado. No hay espacio para la queja y el desánimo, porque se saben en todo sostenidos y seguros, como un niño en brazos de su madre. No se detienen en los “y si…”, porque su vida es más bien un “sí, sin condiciones”.
Te invito hoy a cerrar los ojos y a “viajar” hasta ese humilde hogar de Nazaret, quédate junto a los Tres y déjate contagiar por su humildad, sencillez, paciencia y alegría.
Jesús, María y José, haced de nuestro hogar un nuevo Nazaret.








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